Vendé el lote antes de comprarlo.
El producto todavía está en fábrica y tu cliente ya lo está comprando: con su cupo, su fecha de entrega y su lugar reservado en el lote. Cuando la mercadería llega, ya sabías cuánto pedir.
PREVENTA! Mascarilla Honey Entrega estimada 12/09/2026 8 quedan en el cupo En su pedido Se despacha al estar disponible, en la fecha estimada de ese artículo.
Comprar algo que todavía no existe tiene que sentirse normal.
PREVENTA! Mascarilla Honey COP $ 4.180 La etiqueta convive con el resto del catálogo. La escribes tú: "PREVENTA", "PRÓXIMAMENTE", "LOTE DE SEPTIEMBRE".
Mascarilla + exfolianteCantidad: 36 COP $ 128.700
Mascarilla HoneyCantidad: 24 PREVENTA!Entrega estimada: 12/9/2026 COP $ 100.320 Tu pedido incluye productos en preventa: se despachan al estar disponibles, en la fecha estimada indicada en cada artículo.
Un solo carrito, un solo total, un solo comprobante. La fecha va pegada a cada artículo, no al pedido entero.
Hola Daniela,
¡Buenas noticias! Los productos en preventa de tu pedido ya están disponibles y estamos preparando el despacho.
Mascarilla Honey · Piel seca24 ×El correo sale con la marca de tu tienda y con el detalle de lo que se despacha en esta tanda — no de todo el pedido.
Vender lo que no tienes es fácil. Vender exactamente lo que va a llegar, no.
Una preventa sin límite es una promesa que después no puedes cumplir. El cupo es el lote que viene: cuando se completa, el producto deja de venderse en preventa solo. Y la ventana define cuándo se abre y cuándo se cierra, sin que nadie tenga que acordarse de apagarla.
- Cupo por producto y por variante: el lote trae 240, pero 120 son de piel seca y 40 de piel grasa. Cada variante tiene el suyo; la que se completa se tacha en la tienda y las hermanas se siguen vendiendo.
- La ventana se cierra sola: el cierre no dispara ninguna tarea programada — se evalúa cada vez que alguien mira el producto. Pasada la fecha, deja de venderse en ese instante, aunque nadie haya tocado nada.
- "Quedan 8" se avisa al agregar, no al confirmar: si el comprador carga 20 unidades de una variante que tiene 8, se entera ahí mismo, no después de completar todo el checkout.
- La etiqueta la escribes tú: "PRE-ORDEN", "PRÓXIMAMENTE", "LOTE DE SEPTIEMBRE". Hay una por defecto para toda la tienda y cada producto puede tener la suya.
340 unidades ya vendidas, antes de comprar el lote La pregunta no es cuánto vendiste. Es cuánto pedir.
Pides de más y el capital queda parado en el depósito. Pides de menos y perdiste la temporada. Hoy esa decisión se toma con la intuición del que compra hace veinte años. El reporte de demanda la convierte en un número: cuántas unidades tienes vendidas, en cuántos pedidos y para qué fecha.
Nadie quiere hacer dos pedidos porque una caja llega en septiembre.
El pedido es uno solo y las líneas conviven en la misma lista. Las que esperan llevan su chip y su fecha; las que salen ahora no llevan nada. Un total, una cuenta corriente, un comprobante.
- Cada línea con su propia fecha: una camisa que llega el 12 de septiembre y otra el 25 conviven en el mismo pedido, cada una con la suya. No hay una fecha única que le mienta a la mitad de las líneas.
- La fecha se congela al vender: si después corres la fecha estimada del producto, los pedidos ya vendidos no se mueven. Cada comprador queda con la fecha que le prometiste a él.
- El listado filtra por preventa: con preventa, sin preventa, y "pendientes de entrega" — los que todavía tienen líneas esperando. Ver qué le debes a quién es un filtro, no una recorrida.
- Y el pedido avisa su estado de un vistazo: próxima si la entrega cae dentro de siete días, vencida si la fecha ya pasó y todavía no liberaste, o liberada cuando ya salió.
La mercadería nunca llega toda junta. La entrega tampoco tiene que serlo.
Llega el contenedor con la mitad del pedido, o llega un color y el otro se demora una semana. Se libera lo que llegó, línea por línea, y el resto sigue esperando su fecha. Cada ola avisa a su comprador y baja al depósito para armarse.
- Liberas las líneas que llegaron: eliges cuáles, no todo o nada. El resto del pedido sigue retenido con su fecha, y el comprador recibe el aviso de lo que sale en esta ola.
- El armado se reabre solo: si el depósito ya había cerrado ese pedido, la liberación lo vuelve a abrir y sincroniza las líneas nuevas. Nadie tiene que acordarse de avisarle al depósito.
- El flete del segundo envío se suma, no se recalcula: en un pedido puro de preventa no se cobra envío al comprar, porque no sale nada. Al liberar se agrega el flete de ese despacho sobre el total congelado, sin volver a calcular precios ni descuentos.
- Y liberar dos veces no rompe nada: si alguien vuelve a liberar un pedido que ya salió, no pasa nada. La operación no duplica ni vuelve a mandar el correo.
Vender lo que no existe es exactamente donde un sistema se rompe.
Stock en negativo, dos compradores con la última unidad, un pedido anulado que igual ocupa lugar en el lote. Cuatro cosas que no pasan, y por qué.
